jueves 8 de octubre de 2009

Irving Penn

Tenía esto un poco abandonado, y de hecho no era mi intención renovar hoy, ni siquiera con este fotógrafo, que como tantos participes de la historia de la fotografía, aun no he incluido por aquí, pero la actualidad manda.
Ayer se nos marchó el fotógrafo neoyorquino Irving Penn, se nos fue con 92 años de edad y con mucho cayo en el dedo de tanto darle al disparador.
Penn revolucionó la iconografía de la moda a mediados del siglo XX, unió arte, publicidad y vanguardia en un mismo coctel para servirlo en el más puro sentido comercial, fue discípulo del gran Alexey Brodovitch y sirvió de referente para otros como Richard Avedon o el mismo Mario Testino.
Uno de los aspectos fundamentales en la fotografía de Penn fue la utilización de esos contrastes de blanco y negro así como la descontextualización de los retratados, los cuales perdían su identidad para convertirse en objetos.
Una de las frases que pasaran a la historia de la fotografía salió de su propia boca, asegurando que “fotografiar un pastel también puede ser arte”
Sus obras, hoy en día, se exhiben en los principales museos del mundo, incluidos el MOMA.
Así pues despedimos al primer fotógrafo moderno de la historia, seguro que allá donde vaya estará esperándole su mujer Lisa Fonssagrives, a quién tanto fotografío, y tanto quiso.

Arriba la archiconocida fotografía de Pablo Picasso, entre otras.

domingo 23 de agosto de 2009

Corinne Day

Bueno, la noticia no es nueva, de hecho nos sorprendió la semana pasada en la cabecera de casi todos los noticieros. La fotógrafa inglesa Corinne Day ha puesto a la venta unas instantáneas no publicadas de la modelo Kate Moss, que la fotógrafa le hizo a esta cuando tenía tan sólo quince años. De hecho, Corinne, entre otras muchas cosas es conocida por haber descubierto a la celebre modelo inglesa.
Estas instantáneas ayudaran a la fotógrafa a costearse el caro tratamiento contra el cáncer que padece, cada mes saldrán a la venta por Internet una imagen al precio de 116 euros, hasta recaudar los más de 116.000 euros que necesita para luchar contra la enfermedad. Esperemos que esta iniciativa, llamada “Save a Day” tenga resultado y sirva para ayudar a Corinne y no para avivar aun más a esta sociedad Voyeur nutrida de morbosidad, yo de momento hablaré un poco sobre la Corinne fotógrafa.
Corinne es una fotógrafa británica, nacida en 1965, todo lo que sabe lo aprendió por ella misma y aportó una mirada documental a la vieja fotografía tradicional de moda hasta bien entrados en los noventa.
Corinne introdujo en el mundo de la fotografía el término de Heroic Chic, quizá la manera más sencilla de explicar ese término sería viendo sus fotos, por aquello que una imagen vale más que mil palabras, pero haré un esfuerzo, este término viene a hablar más o menos de la caída de los adolescentes en flor que se dejan caer en la perversión y el dramatismo de un túnel sin salida en la que les es imposible contemplar un futuro alejado de excesos y encaminado hacía lo debidamente correcto. En definitiva, en su obra podemos encontrarnos muñecas hinchables, rallas de coca, excesos, muchos excesos y modelos de apretadas e inapreciables cinturas.
Luego, claro está, cuando alcanzo la fama y le llegaron multitud de ofertas de las revistas más importantes del mundo, entre ellas Vogue, se calmo un poquito.
Os dejo animándoos a que no dejéis nunca pasar la oportunidad de conocer a alguien nuevo, porque quizá como en el caso de Corrinne y Moss esa amistad os pueda salvar la vida.

jueves 25 de junio de 2009

Rebekka Guðleifsdóttir

Para muchos Flickr es una molesta mosca cojonera que no hace más que complicar la vida a muchos fotógrafos, otros sin embargo se han dado a conocer gracias a esta herramienta y se aprovechan de las múltiples ventajas que esta tiene.

Este último es el caso de la fotógrafa islandesa de nombre impronunciable, Rebekka Guðleifsdóttir. Fotógrafa autodidacta donde las haya, se dio a conocer en el Flickr gracias a sus impresionantes fotografías, es una, sino la más conocida fotógrafa de dicho portal. Sus fotos han sido vistas más de 15.000 veces, con fotos que han sido seleccionadas más de 10.000 veces a favoritas.

A parte de este mundo raro que es el Flickr y el cual me resisto a conocer, hablaríamos de unas fotos que respiran un aire mágico y melancólico, quizá también debido a muchos de esos escenarios que desde este punto del planeta nos resultan algo raros. Utiliza el color a su antojo para conducirnos a una serie de sensaciones que parecían ya olvidadas.

Sus fotografías más interesantes son sus autoretratos en los que ella juega consigo misma llegándose a multiplicar “por arte de photoshop”.

Otras muy interesantes son las de paisajes, las de animales y otra llamadas juguetes. Podría enrollarme más, pero os sugiero que os paséis por su web y no tardéis tanto en conocer a esta asombrosa fotógrafa como he hecho yo, aquí tenéis su web:

http://www.rebekkagudleifs.com/

martes 3 de marzo de 2009

Bruce Davidson

En este blog puede colaborar todo el que quiera, como ejemplo el de una buena amiga mía que aun no he tenido el placer de conocer, que me habló de este fotógrafo, muchos considerareis un insulto mi ignorancia, pero rectificar es de sabios, y informarme sobre él y ojear su obra, allá va esta entrada.
Bruce Davidson descubrió la fotografía con la temprana edad de diez años, mientras vivía en Oak Park, Illinois. Tras sus estudios en la universidad de Yale, se incorporó al servicio militar, gracias a él pudo viajar a Paris y conocer a Cartier Bresson, (A mí personalmente esto me hace gracia, antiguamente parece que los artistas importantes estuvieran en la calle como la Torre Eiffel o cualquier otro monumento).
Tras conocer a Cartier Bresson trabajó en la revista Life y más tarde ingresó como miembro asociado en la Magnum y en 1959 se convirtió en miembro de pleno derecho.
De 1958 a 1961 publicó una de las obras, para mí, más interesantes, “Brooklyn Gang”, en la que retrata a jóvenes pandilleros de la época, las fotografías impresionan por su puesta en escena, el momento decisivo del que hablaba Cartier Bresson está patente en sus fotos y cuentan, cada una de ellas, una historia determinada. También durante esa época publicó obras como “The Dwart” o “Freedom Rides”. Más tarde la fundación Guggenheim le concedió una beca que le permitió dedicarse al estudio del Movimiento para la igualdad de derechos cívicos en América.
Pero sin duda su trabajo más importante fue East 100th Street, un trabajo en el que retrata las condiciones de vida en las calles del Harlem, este trabajo llegó a ser expuesto en el Museo de Arte Moderno de Nueva York.
También realizó otros trabajos como Subway o Central Park. A pesar de llevar a hombros cincuenta años de carrera fotográfica, Bruce Davidson no ha parado de seguir trabajando y mostrando nuevas obras impresionantes.

Como de costumbre, allá va la web de autor:
http://www.art-dept.com/artists/davidson/

martes 10 de febrero de 2009

Rosa y Bleda

Mirando hacia el campamento de Peña-Redonda, Numancia, 133 a J.C.,

Cerca de Almansa, 25 de abril de 1707

Ante la Mesa del Rey, Las Navas de Tolosa, verano de 1212

No quiero que este blog trate solamente de autores de renombrado prestigio internacional, sino que mi objetivo es tratar sobre aquellos autores que me inspiran y que creo que a la gente que aun no encuentra su camino, le puede ser de gran ayuda.
Dicho esto, quiero hablar de unas personas muy importantes para mí, quizá en algunos momentos hable más desde el sentimiento, que desde la objetividad, (aunque creo que ya lo hice en entradas anteriores), pero en este caso se unen las dos cosas.
Ellos son María Rosa y José María Bleda, “Rosa y Bleda” Los recientes premios nacionales de fotografía, y para mí, son de gran importancia, no sólo por haber asistido a una de sus charlas, la cual me dejó fascinado, sino por ser antiguos alumnos de la escuela donde estudio, y de alguna manera, veo que no hay nada imposible, e inevitablemente, uno toma referentes.
Una vez tratado los sentimentalismos, hablaré de su obra. Las fotografías de Rosa y Bleda tienen la característica de llevarnos a un tiempo pasado como si por arte de magia se tratara, nos sitúan en lugares donde ha sucedido algo, los espacios vacíos y las cosas que adornan la imagen nos sitúan cronológicamente.
Sus fotografías son básicamente narrativas, y cuentan una misma temática, previamente documentada, como es el caso de las fotografías que he puesto arriba, pertenecen a la serie “campos de batalla” Ellos describen dicha serie como “un acercamiento a lugares marcados por la historia, espacios en los que cientos de personas se enfrentaron y murieron de forma violenta por un motivo de conquista territorial o de dominio.”
En sus fotografías se nota dicha esencia, y por un momento te notas un soldado más, aterrado ante la incertidumbre de la batalla.
Este es uno de sus trabajos, pero tienen otros muy importantes como el de “Campos de Fútbol” “Ciudades” u “Origen”.
Muchas veces vemos fotografías y podemos pensar en la simplicidad de estas, una mirada poco trabajada podría pensar esto de ellos, pero en realidad es que hay que contemplar la obra entera para darnos cuenta lo que tenemos frente a nosotros, recapacitar y verlas como es debido, lo suyo sería asistir a una exposición de ellos y deleitarse con la calidad de sus copias y como no, del tamaño de estas, donde se puede apreciar perfectamente todos los detalles.
Recomiendo enfervorecidamente pasar y observar su web, donde, a parte de este trabajo puesto aquí, están otros suyos, además la web es un ejemplo de lo que tiene que ser una web de fotografía, limpio, conciso y al grano.
Aquí os dejo la web, ahora, me voy a dormir.
http://www.bledayrosa.com/

miércoles 4 de febrero de 2009

Alberto García - Alix

Enfrentarse a pecho descubierto a la obra de García – Alix es casi un suicidio, sus fotografías están llenas de emotividad y dotadas de una fuerza lejos de lo que estamos acostumbrados. La sensación de absoluta desolación que nos entra al contemplar su obra se debe a la invitación, ingenuamente aceptada, para ser testigo de su vida, una vida dura y marcada por la perdida de amigos y familiares, aunque bien es cierto, que para él desde el momento que retrata está fotografiando cadáveres.
Desde mi punto de vista, la obra de Alix se caracteriza por una huida, para mí, él huye de la muerte, porque en cierto modo, tiene que dar bastante miedo ver como todos van cayendo poco a poco y tú sigues en pie, observándola a lo lejos. La muerte le persigue constantemente, y así nos lo muestra en sus autorretratos.
Es comúnmente y equívocamente a la vez, denominado “el fotógrafo de la movida” y me parece un término bastante ceñido, cierto es que el autor nos documenta fielmente muchos aspectos de dicha época, y que al nombrarlo, las fotografías que nos vienen en mente suelen ser las de los setenta y ochenta, pero sería un error encasillarlo en una época determinada, porque más allá de su carga temporal, para mí, sin ninguna duda, fotografía silencios.
“Ayer fotografiaba silencios, hoy fotografío mi propia voz” Esta frase del autor nos resume un poco lo que puede ser su obra, observando como en sus fotografías más recientes, nos muestra una retrospectiva de su propia vida y del paso del tiempo, que queda impregnado en todo aquello que toca.
Fundamentalmente Alix retrata frontalmente, tiene una mirada de púgil en la que se enfrenta con el retratado, es un pulso entre los dos, en el que uno, no siempre gana.
Dicho esto no podemos negar que la obra de este autor no se entendería si no hubiera tenido una vida tan “agitada”, por decirlo de una manera sutil, y llevada tan al limite, un limite que algunas veces a estado a punto de llevárselo por delante.
Podría seguir hablando de la vida de García – Alix, se podrían escribir libros enteros contando sus andanzas, pero la mejor forma de conocerlo es viendo sus fotos, porque son el puro reflejo de su alma, en muchas ocasiones lo veremos como observador, otras veces como observado, pero siempre con esa magia que muchos han intentado plasmar en sus fotografías, y que sólo los grandes como él, consiguen lograr.

jueves 29 de enero de 2009

Robert Frank





Para empezar este nuevo periplo bloguero he decidido empezar por el que hasta la fecha ha sido el autor que más ha logrado emocionarme con sus fotografías, él es Robert Frank. Poco puedo decir que no se haya dicho de él, como breve resumen biográfico, diré, que es Suizo, judío y de una familia pudiente. No dudó en emigrar a los Estados Unidos, no por la opresión nazi, que no le afectó demasiado a su persona, pero sí al desarrollo de su obra, además, la pequeña Suiza le quedaba un poco corta. Hizo varios trabajos que él mismo se públicó como "40 Fotos" o "Perú", trabajos interesantes pero que lejos quedaba del mayor de sus trabajos, y de uno de los mejores libros de fotografía de todos los tiempos, que marcaría un antes y un después, "The Americans"
Uno de los aspectos que más atención me llama de la obra de Robert Frank es que tras recibir la beca de la John Simon Guggenheim Foundation se compra un coche y atraviesa Estados Unidos embarcando a su familia en el proyecto y llegando a hacer un total de 28.000 fotografías aproximadamente.
Quizá ese hecho de atravesar todo el país en su coche queda plasmado en esta obra y en cierto modo nos llena de una envidia sana que nos arrastra a arrodillarnos ante este libro y simplemente limitarnos a aplaudir, cosa que de buen gusto hacemos todos los que poseemos esta joya entre nuestras manos, el libro es una maravilla, contiene una introducción del escritor Jack Kerouac, autor de "En la Carretera" y lo podemos encontrar a un precio muy asequible, de la mano de la editorial La Fábrica.
Después de ese trabajo Frank se encaminaría más hacía el cine haciendo varios trabajos como Pull my Daisy, Sin of Jesus o el más importante de los tres, Cocksucker Blues, basado en un documental sobre los Rolling Stones que a día de hoy, aun no ha salido a la luz legalmente por ser demasiado perjudicial para los Stones, cuentan que Mik Jagger le dijo a Frank: "Hiciste un excelente film pero si dejamos que esto se presente en América, nunca más nos dejarán entrar"
Mas tarde volvería Frank a la fotografía con trabajos como "The lines of my hand" o "My and my brother", pero ninguno de ellos consiguió el calado en el publico como The Americans.

Así que no lo duden, sean un poco Robert Frank, cojan su coche y huyan allá donde el corazón, unos litros de super 95 y un par de tarjetas de memoria, o películas, en su defecto, les lleve.